sábado, 10 de noviembre de 2012

 SOBRE LA MARCHA
    Por ELIDES J. ROJAS L.

 

Pruebas de evolución humana

10.11.2012
02:30 PM



La comunidad científica comenzó a notar cosas extrañas en Venezuela. Y, cosa rara, no se trata de que un presidente vaya ya por 14 años de mandato y se encamine a completar 20 años más. No se trata de que el mismo comandante haya creado una cosa que llamó el bolívar fuerte como moneda y la misma se haya devaluado y restringido tanto que nadie la acepta, ni siquiera los cubanos.


Tampoco se trata de que a estas alturas de globalización y modernidad, en Venezuela el gobierno revolucionario tenga presos políticos, entre ellos a una juez que se atrevió a tomar una decisión ajustada a Derecho. Nada de eso. En un asunto de la más seria y profunda ciencia, relacionada con el hombre y su entorno. Hay pruebas de que los venezolanos están evolucionando. Con 14 años metidos en la misma jaula y con seis años por delante ha pasado suficiente tiempo como para que el hombre se ajuste, como hicieron los gatos o las tortugas. O te ajustas, evolucionas, te proteges de los depredadores o mueres. Te extingues. Y los venezolanos, según las pruebas recabadas, están en pleno proceso de adecuación a los tiempos.


El estudio sobre el venezolano hecho en socialismo no está terminado, pero unos espías del imperio pudieron sacar algunas líneas con las que se puede armar un boceto. Adelantamos que los resultados son realmente  sorprendentes. Veamos.

Primero. Se ha observado una extraña forma de caminar del venezolano. Comienzan aparecer los síntomas de lo que se llama académicamente eccusrapidito o conejuspalante. Nadie camina en paz. Nadie camina con calma. Todo el mundo anda volando, mirando a los lados, con una mano en el bolsillo y, cuando pueden, se pegan a la pared. Este mismo fenómeno pasó con los tiburones del pacífico cuando a los japoneses les dio por comer aletas hasta en su versión de perro caliente. Para la ciencia es una clara forma de protegerse de los depredadores, también identificados en el estudio. No es otra cosa que la proliferación de la especie malandrusalacaza. Nunca se había visto esto. Civiles huyendo de malandros, policías, fiscales, motorizados de rojo y enmascarados. Una plaga, pues.


Segundo. Otra desviación genética aparece cuando la gente al caminar e intentar cruzar una calle o avenida, primero se agacha, luego da pequeños pasos, mira entre los carros, se asegura, avanza más rápido y finalmente salta a la otra acera. Lo mismo se ve cuando nunca, por nada del mundo, caminan del lado afuera de la acera y menos llevando carteras, bolsos o lentes. Eso puede ser mortal. Tampoco usas celulares en público.  ¿Qué ocurre? Otra especie muy peligrosa los acosa. El motorizadusaegiptusvandálico, terrible especie, también depredadora. Insensible, andan en manadas y comen de todo. Antes de acabar con la especie humana extinguieron a los dinosaurios, cucarachas  y hienas. Difícil  que el humano venezolano los puede sobrevivir. Veremos.


Tercero. Otra cosa que llamó la atención de los investigadores es por qué los venezolanos caminan con una mano atrás, como protegiendo en la cartera. Caminan, se detienen, hablan, bailan, corren. Todo lo hacen con una mano atrás. Precisados los hechos, también hay serios indicios de la causa. Se debe a la acción indetenible de otra rama depredadora conocida como chavistachoruscolmillúo. Horribles. Se roban todo. Donde los pongan. Si están en una comuna o en un ministerio no quedará ni para el vuelto. Invaden, confiscan, decomisan, hacen inspecciones, toman en garantía, se apropian de empresas. Esta misma especie apareció en Corea del Norte y algunos países de Africa y dejaron un desierto. También en Cuba, donde no quedó ni para una comida decente. En Venezuela van bien. Y tienen seis años más para acabar con la tradicional especie venezolana.


Lo que queda.


Twitter: @ejrl

No hay comentarios:

Publicar un comentario