domingo, 2 de diciembre de 2012

Publicado por ElUniversal.com el Domingo, 02 de Diciembre del 2012
"El candidato rojo está vencido desde que se inició la campaña" 

ENTORNOINTELIGENTE.COM / "No se trata simplemente de ganar. En Miranda tenemos que ganar por paliza" " Chávez actúa como dique de contención. Pero ¿cuál será la realidad si él no está para dar la cara?

El gobernador Capriles dice que no se debe perder el capital político obtenido el 7 de octubre y una forma de impedirlo es votando el 16 de diciembre 

El gobernador Capriles rebosa confianza y sin remilgos afirma que "en Miranda debemos ganar por paliza". Nos atiende en un despacho mínimo, donde reinan las vírgenes talladas por artesanos venezolanos y un Santo Cristo de La Grita, donde ganó de calle el 7 de octubre. 

Sobre el pulcro escritorio una pila de libros da cuenta de que el tiempo del Gobernador es ahora más flexible y le permite dedicarse a la lectura de libros, como la autobiografía de Nelson Mandela. 

Pero ese tiempo es corto ante el reto de atender la Gobernación y al mismo tiempo seguir en campaña. 

−Hay quienes todavía piensan que tu decisión de competir por la reelección a la Gobernación de Miranda constituye un error político porque pone en riesgo todo lo que ganaste, aun perdiendo el 7 de octubre. 

−Mi liderazgo lo he construido sobre la base del trabajo. No soy un opinador, alguien que sustenta su posición dando opiniones sobre temas de interés general. Yo soy un obrero y el liderazgo que hayamos podido consolidar se fundamenta en una gestión de gobierno. De allí surgió la votación más importante lograda por quienes trabajamos en la edificación de una alternativa. 

−¿Se puede ser líder nacional y gobernador de estado al mismo tiempo? 

−No creo que sea excluyente el hecho de que siga siendo gobernador, mostrándole a los venezolanos como podemos construir escuelas modelo como la que entregué en Guadalupe, Nueva Cúa. Una escuela que compite con las de cualquier país del mundo por su concepción arquitectónica y pedagógica para unos niños que viven en una zona donde las viviendas son ranchos de latón y cartón. 

−¿Vas a continuar recorriendo el país? 

−Esta es mi vocación de vida. Todo ser humano tiene un día libre a la semana o debería tenerlo. El mío lo dedicaré a visitar esos pueblos (y va señalando en un mapa localidades del interior del país). Volveré a Ciudad Bolívar, a Caicara del Orinoco, e iré a otros que no alcancé a visitar en la campaña. 

−Eso si ganas el 16. 

−Tengo plena fe y confianza en que el pueblo mirandino dará continuidad a una gestión de gobierno con sello de futuro. 

−¿De lo macro a lo micro? 

−Yo le digo a la gente que volver a ser gobernador no implica bajar de nivel porque, además, yo casi logro ser presidente con tres años de gestión en Miranda. Yo era un líder regional, hoy soy un líder nacional y quiero consolidar ese liderazgo nacional, pero no siendo un opinador, sino alguien que muestra lo que hace. 

−¿Por qué eres tan optimista si perdiste en Miranda el 7 de octubre? 

−Miranda no se perdió el 7 de octubre. Nuestro estado sufre por unas triquiñuelas que cambian los resultados en un estado o municipio, pero no las cifras definitivas a escala nacional. Si este último hubiera sido el caso, no tenga nadie la menor duda de que me habría ido por la calle del medio a defender la voluntad de los venezolanos. Ahora, en Miranda los votos nulos y los que se asignaron a una tarjeta con mi rostro, pero que correspondían a otra opción (fueron unos 6 mil para Reina Sequera), indican que se ganó. 

−En todo caso, las presidenciales son una cosa y las de gobernadores otra. 

−Efectivamente. Hay zonas donde el liderazgo es compartido. En los Valles del Tuy, por ejemplo, una señora me decía que tiene el corazón dividido. "¿Cómo es eso?", le pregunté: "Yo el 7 de octubre voté por Chávez y una parte de mi corazón está con él. Pero para la gobernación estoy contigo". Y esa es una realidad que convierte a la de los gobernadores en una elección distinta, porque tiene otras características, aun cuando los candidatos del partido rojo quieran hacerla ver como repetición de la del 7 de octubre. La verdad es que el 16 de diciembre nuestros candidatos recibirán el voto de muchos electores que se inclinaron por la opción del presidente Chávez. 

−¿Qué diferencia hay entre enfrentarse a Chávez y luego hacerlo ante Elías Jaua? 

−No quiero sonar triunfalista, ni que nadie perciba un sesgo de arrogancia en mis palabras, pero esa comparación es imposible. Creo que el candidato del partido rojo está derrotado desde que comenzó este proceso. Miranda conoce muy bien a su gobernador y la balanza se inclina hacia nuestro lado. Nosotros estamos trabajando para ganar con mucha fuerza. Pero no se trata simplemente de ganar. En Miranda tenemos que ganar por paliza. Es clave ganar por paliza. Desde aquí debemos seguir dibujando el país del futuro. Si la mayoría de los venezolanos no ha querido, todavía, abrirle la puerta al futuro, nosotros seguiremos trabajando para que eso llegue a ocurrir. 

−Aun cuando dices que las del 16 de diciembre no son elecciones que repitan las del 7 de octubre, históricamente, cuando se han dado casos similares, los ganadores de las primeras han repetido en las segundas. 

−Ese efecto no se generó en esta oportunidad y advierto que es una apreciación personal. Pero los 6 millones 600 mil venezolanos que creyeron en nosotros deben salir a votar masivamente el 16 de diciembre porque el 7 de octubre fue una victoria del gobierno, mas no se percibe como una victoria del país. Después de un triunfo hay una euforia y eso no ocurrió. Por eso no creo en el efecto "arrastre" y más bien la gente debe salir a votar para consolidar lo que conseguimos el 7 de octubre. No se puede perder y yo no voy a dejar que se pierda. 

−Debes ganar en Miranda y no dejar que se pierda la votación nacional. 

−La gente dirá que estoy concentrado en el proceso electoral de Miranda y es cierto porque mi participación ratifica la importancia de estas elecciones. Y quien está arriesgando más, en términos de liderazgo, soy yo. Entonces y le digo a la gente que esa alegría, ese fervor, esa esperanza que se convirtió en millones de votos, además que se ganó en las principales ciudades del país, no se puede perder. Además, ya pasamos la página de votar o no votar. Duró muy poco. Pero siempre hay intereses que juegan al desastre, a volver a empezar de nuevo, cuando esta partida no está en cero. 

−¿Te refieres a factores de la oposición? 

−A sectores de todo tipo porque se mezclan intereses. Hay que ver lo costoso que fue la abstención. Gracias a ella la Asamblea Nacional eligió los magistrados del TSJ, los rectores del CNE, Fiscal y Contralor con la ausencia de la oposición. Ese debate está superado, a pesar de los esfuerzos del gobierno por estimularlo.

−Según lo que dices la oposición va a ganar la mayoría de las gobernaciones. 

−En muchas gobernaciones se va a ganar y tenemos grandes posibilidades en otros estados. Hay liderazgos regionales consolidados y el efecto pos 7 de octubre no operó. 

−Chávez se fue del país, pero antes tampoco hizo campaña por sus candidatos. 

−El presidente Chávez se encuentra ante una encrucijada. Habría que ver cómo piensa la gente sobre un presidente que aseguró estar en plenitud de condiciones y después lo que hemos tenido a es un presidente ausente. Durante la campaña electoral enfrenté toda clase de promesas del gobierno. Lo prometieron todo. Tiraron la casa por la ventana. Claro, siempre hay un compás de espera, pero este gobierno lleva 14 años. ¿Cuánto tiempo dudará ese compás de espera y cuánto falta para que a esas promesas se les acabe su tiempo? El tema es complicado porque si Chávez ha sido el dique de contención ante la no respuesta del gobierno, ¿cuál será la realidad si él no está para dar la cara? 

−¿Dices que no va a estar? 

−Hasta ahora no ha estado. Del 7 de octubre hasta hoy salió a la calle una sola vez, el día de su proclamación en el CNE. 

−¿Cómo interpretas ese enclaustramiento voluntario? 

−No lo sé, pero eso es estar ante una encrucijada. 

−Uno podría deducir, de tus palabras, que Chávez está enfermo y… 

−No lo sé. Digo que se prometió villas y castillos. 

−¿Y llegará el momento en que la gente le cobre las promesas incumplidas? 

−Eso tendrá un costo grande. 

−¿Estamos hablando de un estallido social? 

−No un estallido. Pero vienen dos procesos electorales y más adelante la elección de la Asamblea Nacional. Así que la película no empieza dentro de seis años. Ante la ausencia del gobierno nacional, hay que elegir gobernadores, líderes, porque los espacios que se desocupan por ausencia, los pueden llenar otros. Eso es ley de vida.

ROBERTO GIUSTI , HENRIQUE CAPRILES , GOBERNADOR DE MIRANDA | EL UNIVERSAL www.entornointeligente.com

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